Deja entrar la luz.
No todo el calor.
El vidrio puede hacer mucho más que cerrar un hueco. Elegir la composición adecuada permite mantener una vivienda luminosa mientras reducimos la energía solar que entra al interior.
La diferencia se ve. Y se siente.
Misma vivienda, misma ventana. Cambia únicamente la respuesta del acristalamiento frente al sol.

Vidrio de cámara
Entrada de luz y prestación básica.

Bajo emisivo
Prioriza el aislamiento térmico.

GuardianSun
Equilibrio entre luz, frío y calor.

Guardian SNX60
Máxima protección solar de la selección.
Más luz útil. Menos energía solar.
Una capa de control solar actúa selectivamente sobre la radiación que atraviesa el acristalamiento. El objetivo no es oscurecer la vivienda, sino encontrar el equilibrio entre luz natural, protección solar y aislamiento térmico.

La orientación también importa.
No existe un único vidrio ideal para todas las ventanas. Orientación, superficie acristalada, protecciones exteriores y uso de la estancia condicionan la elección.
Menor exposición directa. Podemos priorizar luz y aislamiento.
Sol de mañana. Conviene equilibrar luminosidad y protección.
Mayor exposición durante el día. El control solar gana importancia.
Sol intenso de tarde. Puede requerir una protección solar elevada.
No se trata de poner el vidrio que más protege.
Se trata de elegir el que mejor equilibra luz, temperatura y confort para cada ventana.