Una historia familiar que ha evolucionado con la misma idea desde el primer día: cuidar cada detalle y ser el proveedor de confianza de los profesionales del sector.
NUESTRA HISTORIA
Villar del Arzobispo · Nuestros orígenes
López Ferriz S.L. se constituyó como empresa en 1999. Sin embargo, para contar su historia hay que viajar algunos años atrás, hasta una pequeña cristalería de Villar del Arzobispo.
Allí, Vicente López comenzó siendo el cristalero del pueblo. Con el tiempo incorporó al oficio a sus hijos, José Ramón y Vicente, y de aquel pequeño negocio familiar nació López Ferriz C.B. Fueron años de trabajo cercano y artesanal, en los que cada encargo tenía un nombre y cada cliente, una historia.
Como sucedió con muchas cristalerías de la época, el negocio fue evolucionando hasta convertirse en un taller convencional de carpintería de aluminio. Más adelante, los tres hermanos —José Ramón, Vicente y Marisa— fundaron López Ferriz S.L. y ampliaron su actividad a la fabricación de ventanas y cerramientos de aluminio y PVC, destinados principalmente al cliente particular y a la obra privada.
Alrededor de 2012, la empresa tomó una decisión que marcaría definitivamente su futuro: transformar su modelo de negocio y orientar toda su experiencia hacia la fabricación para profesionales. Aquella apuesta convirtió progresivamente a López Ferriz en una referencia dentro del mercado valenciano de la carpintería de aluminio y PVC.
Hoy seguimos avanzando con la misma vocación: ser el proveedor de confianza de los profesionales del sector, ofreciendo sistemas de calidad, una atención cuidada y un servicio verdaderamente personalizado. Lo hacemos acompañados por proveedores que, en muchos casos, ya formaban parte de nuestro camino en aquella lejana década de los noventa.
La empresa ha cambiado, las instalaciones han crecido y la manera de fabricar ha evolucionado. Pero hay algo que permanece intacto.
No olvidamos aquella cristalería de pueblo ni aquella mesa alrededor de la cual aprendimos a cortar el cristal. Fue allí donde comenzamos a comprender que un buen trabajo exige cuidado, dedicación y cariño por cada detalle; y que detrás de cada ventana siempre hay un cliente que ha depositado su confianza en nosotros.
Ese origen familiar y humilde no es solamente parte de nuestra historia. Sigue siendo nuestra forma de entender el oficio.
SEGUIMOS EVOLUCIONANDO
La tecnología ha cambiado nuestros procesos. La exigencia por hacer bien cada trabajo, no.
Procesos de mecanizado y producción orientados a ganar precisión, repetibilidad y control.
Cada fase de fabricación se integra en un proceso pensado para cuidar el acabado final.
La tecnología es una herramienta. Detrás de cada ventana sigue habiendo personas y oficio.
LÓPEZ FERRIZ HOY
Hoy nuestras instalaciones, la maquinaria y los procesos son distintos a los de aquella primera cristalería. La manera de relacionarnos con el cliente y de entender el trabajo sigue partiendo del mismo lugar: compromiso, cercanía y atención por cada detalle.
El mismo compromiso de siempre. Una nueva forma de fabricar el futuro.