Dos presupuestos pueden incluir la misma marca y serie de perfil, las mismas medidas e incluso un aspecto prácticamente idéntico. Sin embargo, eso no significa que las dos ventanas estén fabricadas de la misma manera.
El perfil es una parte fundamental del sistema. Pero para convertirlo en una ventana terminada hay que cortarlo, mecanizarlo, unirlo, sellarlo, incorporar las juntas, montar el herraje y elegir el acristalamiento. Después, el conjunto debe instalarse y ajustarse correctamente.
Compartir perfil no significa compartir todos los componentes, procesos ni cuidados de fabricación.
En López Ferriz prestamos atención a esos detalles porque influyen en cómo cierra una ventana, cómo se comporta frente al agua y al aire y cómo funciona con el paso del tiempo.
La precisión empieza antes del montaje
El resultado comienza con el corte y el mecanizado de los perfiles.
En López Ferriz trabajamos con centros de corte y mecanizado BJM y, para PVC, con tecnología GRAF Synergy. Esta maquinaria nos permite abordar las operaciones de fabricación con precisión y repetibilidad.
La exactitud importa en los encuentros de las esquinas, en la posición de los componentes y en el montaje posterior del conjunto. Una ventana necesita que todas sus piezas encajen y trabajen coordinadas.
La tecnología de fabricación debe ir acompañada de una preparación correcta, criterios de montaje y comprobaciones durante el proceso.
Las esquinas: un detalle pequeño con una función importante
Las uniones entre perfiles merecen especial atención. Además de su acabado visual, forman parte de la continuidad del cerramiento.
Soldadura invisible en Refine y PVC
En nuestros sistemas Refine y PVC utilizamos tecnología de soldadura invisible GRAF Synergy, trabajando la unión de los perfiles y de las juntas.
Este proceso permite obtener esquinas de acabado limpio y uniforme. El cuidado de la continuidad de las uniones ayuda, además, a reducir posibles vías de entrada de agua, aire y suciedad.
Una esquina bien resuelta reúne acabado y funcionalidad.
Sellado en las series de aluminio a inglete
En las series de aluminio ensambladas a inglete, sellamos todas las esquinas y respetamos las indicaciones del fabricante sobre las escuadras y su montaje.
Cada sistema tiene una forma prevista de ensamblarse. Respetar sus componentes y procedimientos permite trasladar el diseño del sistema a la ventana que finalmente se entrega.
El mismo herraje también puede montarse de forma diferente
En nuestras ventanas practicables y oscilobatientes trabajamos con Roto NX. Pero elegir una marca de herraje es solo una parte de la decisión.
También importa qué componentes se incorporan, cuántos puntos de cierre se instalan y cómo se distribuyen.
En López Ferriz configuramos el herraje en función de las medidas, el peso y la apertura de cada hoja. Buscamos incorporar el mayor número de puntos de cierre que permita la configuración prevista por el fabricante para esas dimensiones.
El objetivo es repartir adecuadamente la presión de cierre sobre las juntas y favorecer un contacto uniforme entre hoja y marco, contribuyendo a la estanqueidad del conjunto.
Una marca de herraje identifica el sistema; su configuración define cómo se aplica a cada ventana.
Roto NX incorpora tratamientos de protección superficial orientados a su durabilidad. Además, Roto contempla una garantía de funcionamiento de 10 años para sus herrajes estándar NX, sujeta a las condiciones de cobertura, montaje, uso y mantenimiento del fabricante.
Las puertas necesitan componentes acordes con su tamaño
Una puerta de entrada también debe configurarse según sus dimensiones y condiciones de uso.
Trabajamos con cerraduras Roto, adaptando su configuración y la distribución de sus puntos de cierre a la altura de la puerta.
Incorporamos también bisagras regulables en tres dimensiones. Estas permiten afinar la posición de la hoja y su presión de cierre durante el ajuste final y las posteriores operaciones de mantenimiento.
Esta capacidad de regulación facilita adaptar el funcionamiento a las condiciones reales de la instalación, siempre sobre una colocación correctamente ejecutada.
Las juntas y el acristalamiento también forman parte de la fabricación
La forma en que se monta el vidrio y se resuelven sus juntas influye en el comportamiento de la ventana.
En nuestros acristalamientos con doble junta de goma cuidamos la continuidad perimetral, dejando una única unión situada en la esquina superior derecha y prestando especial atención a su ejecución.
Las juntas con refuerzo metálico interior ayudan a mantener su estabilidad dimensional y a limitar retracciones y deformaciones con el tiempo.
En las series de perfil minimalista realizamos también los sellados del vidrio previstos para el sistema, con el objetivo de mejorar la rigidez del conjunto y reforzar su seguridad.
El acristalamiento necesita un montaje coherente con el sistema en el que se incorpora.
Elegir componentes pensando en el funcionamiento completo
Dentro de las opciones que admite cada sistema, priorizamos las soluciones que favorecen el aislamiento y la estanqueidad.
Por ejemplo, en correderas donde es posible elegir entre felpudo y junta de goma, preferimos la goma cuando su utilización es compatible con un deslizamiento suave y con el funcionamiento previsto por el fabricante.
La elección debe mantener un equilibrio: una ventana tiene que cerrar correctamente y resultar cómoda de utilizar.
El vidrio adecuado, aunque cambie el presupuesto
El acristalamiento ocupa buena parte de la superficie de una ventana y debe responder a las necesidades del proyecto.
En López Ferriz aconsejamos composiciones acordes con la exposición solar, las dimensiones, la seguridad y el ruido del entorno. En ocasiones, esa recomendación puede aumentar el importe inicial del presupuesto.
Nuestro criterio es explicar por qué proponemos esa solución y qué necesidad resuelve. Una comparación entre presupuestos resulta más útil cuando permite identificar si ambos contemplan las mismas prestaciones.
El precio debe valorarse junto con lo que incluye la ventana y su adecuación al uso previsto.
El ajuste en obra completa el trabajo de fábrica
Comprobamos el funcionamiento del herraje en fábrica, pero el ajuste final debe realizarse después de instalar la ventana.
El aplomado, la nivelación, las fijaciones y el acristalamiento definitivo influyen en cómo trabaja el conjunto. Por eso, una ventana necesita revisarse en sus condiciones reales de instalación.
Formamos y acompañamos a nuestros clientes profesionales para que conozcan los ajustes de nuestros sistemas. Con las herramientas adecuadas y pequeñas regulaciones de posición y presión pueden afinar el funcionamiento de hojas y cierres.
La fabricación y la instalación son etapas complementarias para conseguir el resultado esperado.
Grandes acristalamientos: facilitar también la puesta en obra
En proyectos con vidrios de grandes dimensiones ofrecemos un servicio de acristalamiento en obra.
Esta posibilidad permite organizar por separado la colocación de los marcos y la incorporación de los vidrios, facilitando el trabajo del instalador y reduciendo los riesgos asociados al transporte y manejo de conjuntos completos de gran peso.
La planificación de la entrega y el montaje también forma parte de una solución bien preparada.
Qué comparar cuando dos ventanas llevan el mismo perfil
Para valorar dos propuestas conviene conocer cómo se resuelven las uniones, qué sellados incorporan, cómo se configura el herraje, qué juntas se utilizan y qué acristalamiento se ha previsto. También importa el apoyo disponible para la instalación y el ajuste.
En López Ferriz entendemos la ventana como un conjunto de decisiones de fabricación, componentes y servicio.
El perfil es el punto de partida. La diferencia se construye en cada paso.