Al elegir una ventana, solemos prestar atención al material, al sistema de apertura o al acabado. Sin embargo, el acristalamiento tiene un papel fundamental en el confort de la vivienda.
La exposición al sol, la altura del vidrio respecto al suelo, la facilidad de acceso desde el exterior y el ruido del entorno son factores que debemos valorar antes de definir su composición. Incluso dentro de una misma vivienda, cada estancia puede necesitar una solución diferente.
1. Protección solar: elegir según la exposición de cada ventana
La primera pregunta es sencilla: ¿cuánto sol directo recibe esa ventana?
La orientación nos ayuda a responder, pero también influyen los edificios cercanos, los árboles, los toldos, los voladizos y el tamaño del acristalamiento. Una ventana orientada al sur protegida por un porche puede tener necesidades distintas a otra con la misma orientación completamente expuesta.
Exposición solar moderada: Guardian Sun
Para ventanas que reciben una exposición solar moderada, Guardian Sun combina control solar y aislamiento térmico. Ayuda a reducir la entrada de calor procedente del sol y a limitar las pérdidas de calor en invierno, manteniendo una buena entrada de luz natural.
Es una opción que podemos valorar, por ejemplo, en orientaciones este con sol de mañana o en fachadas parcialmente protegidas. La recomendación dependerá de la exposición real y de las necesidades de la estancia.
Exposición solar intensa: Guardian SNX 60
Cuando el acristalamiento recibe radiación solar intensa durante muchas horas, interesa valorar un control solar más elevado.
Guardian SNX 60 resulta especialmente adecuado para grandes superficies acristaladas y ventanas muy expuestas al sol, donde reducir el sobrecalentamiento es una prioridad.
Podemos encontrar estas condiciones en fachadas sur, suroeste u oeste sin protección suficiente. Las orientaciones oeste merecen especial atención por el sol de la tarde, que puede coincidir con temperaturas exteriores elevadas.
Sin sol directo: vidrio bajo emisivo
En estancias sin radiación solar directa, como determinadas orientaciones norte o ventanas a patios sombreados, la prioridad suele ser limitar el intercambio de calor entre el interior y el exterior.
En estos casos, nuestra recomendación de partida es un vidrio bajo emisivo sin control solar añadido, ajustando la elección al clima y al proyecto. Su función es ayudar a conservar la temperatura interior y reducir las pérdidas térmicas.
Guardian Sun y Guardian SNX 60 también incorporan propiedades bajo emisivas: la diferencia es que añaden control frente a la energía solar.
La elección debe responder a la exposición de cada ventana, sin asignar automáticamente el mismo vidrio a toda la vivienda.

2. Vidrios laminados: seguridad frente a impactos y accesos desde el exterior
Un vidrio laminado está formado por dos o más hojas de vidrio unidas mediante una lámina intermedia. En caso de rotura, esta lámina ayuda a mantener adheridos los fragmentos, reduciendo el riesgo de desprendimiento.
Conviene distinguir dos necesidades de seguridad.
Proteger a las personas dentro de casa
Los acristalamientos próximos al suelo pueden recibir impactos accidentales durante el uso cotidiano de la vivienda.
En paños fijos con vidrio por debajo de 90 cm, recomendamos estudiar una composición laminada de seguridad en la cara interior expuesta al impacto.
El Código Técnico identifica como zona de riesgo de impacto la franja hasta 90 cm en paños fijos; en puertas, esta zona alcanza 1,50 m y se extiende lateralmente. La exigencia concreta es una clasificación de seguridad frente al impacto, que debe determinarse según cada situación: no implica que cualquier laminado cumpla automáticamente. También debe valorarse si existe riesgo de caída al otro lado del vidrio.
Reforzar las ventanas accesibles desde el exterior
En plantas bajas, terrazas, balcones accesibles o ventanas próximas a zonas desde las que se pueda entrar con facilidad, recomendamos valorar un laminado exterior con prestaciones adecuadas frente a la intrusión.
La protección frente a accidentes y la resistencia frente a intentos de entrada requieren comprobar prestaciones diferentes. Para esta última, se debe seleccionar una composición con clasificación apropiada, junto con una carpintería y un herraje acordes con el nivel de seguridad buscado. Guardian ofrece diferentes grados de seguridad en sus soluciones laminadas.
Cuando existen riesgos tanto dentro como fuera, puede ser necesario incorporar laminados en ambas caras del acristalamiento.
3. Aislamiento acústico: una composición adaptada al ruido exterior
En viviendas próximas a carreteras, calles transitadas o zonas de actividad, el vidrio también debe elegirse pensando en el ruido.
Para estas situaciones, recomendamos valorar un laminado con lámina acústica, que incorpora un intercalario específico para mejorar la atenuación sonora. Un laminado convencional y uno acústico no ofrecen necesariamente las mismas prestaciones.
Podemos incorporar esta solución en el vidrio exterior, definiendo la composición completa según el ruido que queremos reducir. La prestación final depende del conjunto del acristalamiento y debe comprobarse para la combinación seleccionada.
Control solar y protección acústica en una misma composición
En López Ferriz podemos combinar Guardian Sun con protección acústica en composiciones laminadas 4+4 y 6+6, incorporando la lámina acústica correspondiente.
Estas denominaciones indican el espesor de las hojas que forman el laminado: dos vidrios de 4 mm o dos de 6 mm, respectivamente, más el intercalario. La elección debe ajustarse a las dimensiones, al peso admisible y a las prestaciones necesarias.
Así, una misma composición puede reunir control solar, aislamiento térmico y protección acústica. Guardian confirma la compatibilidad de Guardian Sun con sus soluciones laminadas acústicas.

Elegir bien empieza por conocer cada hueco
Antes de presupuestar el acristalamiento, conviene revisar cuatro cuestiones:
• Cuánto sol directo recibe la ventana y en qué horario.
• A qué altura se encuentra el vidrio y desde qué caras puede recibir impactos.
• Si existe un acceso fácil desde el exterior.
• Qué nivel y tipo de ruido hay en el entorno.
En López Ferriz ayudamos al profesional a definir la composición adecuada para cada proyecto, combinando protección solar, seguridad y aislamiento acústico según las necesidades de cada ventana.